Rifel invierte 100 mdd en planta para triplicar su producción
La expansión en Querétaro contempla tres etapas hasta 2030 y una capacidad superior a 135 mil toneladas anuales.
Rifel inauguró su segunda planta en Colón, Querétaro, como parte de un proyecto de inversión privada de 100 millones de dólares que se ejecutará en tres etapas entre 2026 y 2030. La instalación tiene 22,411 metros cuadrados y permitirá triplicar su capacidad instalada hasta superar las 135 mil toneladas anuales de producción.
“Esta planta representa una nueva etapa para Rifel y una apuesta por el talento mexicano, la innovación y la confianza que nuestros clientes han depositado en la compañía”, declaró David Rifel Auvert, director de Administración y Finanzas de Rifel y presidente del Consejo de Administración.
En la inauguración participaron el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González; el secretario de Desarrollo Sustentable, Marco Antonio del Prete Tercero; el presidente municipal de Colón, Gaspar Ramón Trueba Moncada, y la secretaria del Trabajo, Liliana San Martín Castillo.
Tres líneas para ampliar la oferta
La compañía informó que la primera línea de producción ya opera y que instalará otras dos para reducir los tiempos de desarrollo de productos y agilizar lanzamientos destinados a marcas propias y comerciales.
“El proyecto se ejecutará de manera progresiva durante los próximos cuatro años”, señaló Dimitri Rifel Auvert, director Comercial de Rifel. La expansión incorpora automatización y sistemas robotizados de fabricantes de Estados Unidos, Europa y Asia para facilitar cambios de formato y manejar distintos volúmenes de producción.
Rifel produce pan dulce, pan de caja, bollería, pastelería y snacks de panadería para cadenas de conveniencia, autoservicio y el canal tradicional. Cuenta con más de 20 años de experiencia y una década de operaciones en México.
Empleo y distribución hacia 2030
La empresa tiene más de 700 colaboradores directos y proyecta superar los 1,500 empleos directos hacia 2030, una vez que avance la operación de la planta y su Centro de Distribución. También estima alrededor de 1,600 puestos indirectos en proveeduría, logística y servicios.
De acuerdo con Eduardo Sánchez, director de Operaciones de Rifel, el diseño de la planta contempla nuevas líneas, automatización de procesos críticos y trazabilidad para operar a mayor escala. Sus procesos cuentan con certificación SQF, evaluaciones SMETA y controles preventivos desde la recepción de materias primas hasta la distribución.
La ubicación en Querétaro permitirá atender a clientes en México y desarrollar exportaciones hacia Estados Unidos y Centroamérica, mediante su conexión con centros de consumo y servicios industriales.




