Renovación de flotas gana tracción en México
Incentivos fiscales y arrendamiento buscan reactivar la modernización del parque vehicular en México.
La edad promedio de la flota de transporte de carga en México alcanzó 19.5 años a enero de 2026, de acuerdo con datos de la Dirección General de Autotransporte Federal (DGAF), en un contexto en el que el financiamiento y los incentivos fiscales se perfilan como mecanismos para impulsar la renovación de flotas.
El financiamiento permite a las empresas evitar desembolsos iniciales elevados y distribuir pagos en el tiempo, lo que facilita la incorporación de unidades más modernas, incluidas aquellas con tecnologías de bajas emisiones. En este escenario, el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, anunció el programa “Renuévame el trailer”, que contempla deducciones aceleradas en ISR e IVA para incentivar la sustitución de unidades antiguas por modelos más eficientes.
En línea con esta estrategia, empresas como ELAM FAW Trucks participan en el mercado con unidades ensambladas en México, lo que permite su elegibilidad dentro de los esquemas de incentivo. Según el documento, esto facilita el acceso a vehículos nuevos en condiciones financieras que pueden incidir en decisiones de renovación de flota.
Datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) y la Asociación Mexicana de Arrendadoras de Vehículos (AMAVe) indican que en 2025 se comercializaron 39,833 unidades pesadas en el país, de las cuales 5,130 se adquirieron mediante arrendamiento, equivalente a una penetración de 12.9%. En el segmento de carga, el arrendamiento representó 18.1%, mientras que en tractocamiones fue de 12.3%.
Decisiones operativas en un mercado segmentado
“Hoy más que nunca, las empresas del sector logístico necesitan esquemas financieros que se adapten a la realidad operativa del transporte y tienen la oportunidad de decidir entre adquirir vehículos mediante crédito o arrendamiento”, señaló Julio Romero, director comercial de ELAM-FAW Trucks México, al referirse a las opciones disponibles para los flotilleros.
El arrendamiento permite operar sin adquirir el activo, con beneficios fiscales como la deducibilidad de rentas y sin registrar deuda formal, mientras que el crédito está orientado a la adquisición de la propiedad del vehículo al término del plazo. Ambos esquemas, según la información, responden a distintas estrategias financieras y operativas dentro del sector transporte.
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